¿Cómo funciona Bitcoin ?

Bitcoin es una criptomoneda descentralizada que funciona entre otras razones, gracias al internet y a la tecnología blockchain (cadena de bloques). Lo primero no requiere explicación, pero lo segundo si.

La cadena de bloques, tecnología que está revolucionando el mundo e interrumpiendo innumerables industrias, fundamentalmente cambia el modo de confiar. Anteriormente no existía ninguna tecnología que nos permitiera confiar a ciegas en un ecosistema ni entre nosotros mismos. Sin embargo, desde la creación de la cadena de bloques, esto es posible.

Bitcoin es la primera y mayor evidencia comprobada de que esta tecnología funciona. Por tanto, qué mejor manera para educarnos sobre la cadena de bloques, si no es por medio de la herramienta financiera que todos los seres humanos necesitamos para coexistir, el dinero.

Hay varios aspectos que se recomienda aprender antes de comenzar a utilizar Bitcoin para evitar cometer errores sobre todo al momento de realizar una transferencia. Recuerda que no existe ninguna oficina central en donde puedas introducir un reclamo por haber enviado Bitcoin a la dirección equivocada. Así que debes tener mucho cuidado al momento de manipular los términos de transferencias.

Bitcoin tiene ocho (8) decimales y su unidad mínima es el Satoshi.

1 . 0 0 0 0 0 0 0 0  =  Un Bitcoin 

0 . 0 0 0 0 0 0 0 1  =  Un Satoshi 

Balance Actual:

2.00000004

ENVIAR

Cuenta Destino:

1dekqR4SNnogWbLWaYBxYdrGVZ5npa8Yk

Monto a Transferir:

1.00000000

El protocolo Bitcoin establece que todas las transacciones quedarán guardadas en el libro mayor de manera inmutable, es decir, nunca podrán ser modificadas ni adulteradas por ningún usuario.

Éste, es quizás uno de los mayores atributos de la tecnología blockchain porque permite que Bitcoin sea un ecosistema totalmente público y auditable. Con la ayuda del explorador de bloques (block explorer), cualquier usuario puede validar la autenticidad de todas las transacciones Bitcoin que se han realizado desde el día uno.

Cada transacción Bitcoin es impresa digitalmente en el libro mayor junto con una clave pública que otorga acceso a cualquier usuario para su comprobación. De igual manera, los propios Bitcoin también son almacenados en el libro mayor, pero con la diferencia que sólo puede hacerse uso de ellos si se tiene su respectiva clave secreta.

El éxito de esta tecnología reside en que la tenencia de las copias del libro mayor es múltiple y descentralizada. A diferencia de los sistemas económicos de dinero fiduciario, cada usuario que así lo desee, puede instalar un nodo de la red Bitcoin y convertirse en un juez del ecosistema sometiendo dicho nodo a una continúa búsqueda de generales bizantinos que pretendan atentar contra la red y además percibir ingresos en Bitcoin por las cuotas que esta función genera.

Los Bitcoin están repartidos entre la población mundial de una manera descentralizada. Así como hay quienes tienen más de un Bitcoin, también hay quienes tienen tan sólo unos Satoshis.

Del máximo de BTC 21.000.000 que se crearán, actualmente ya se han creado más de BTC 16.000.000 que representan aproximadamente el 75% del total. Lo interesante es que el 25% restante, no será sino hasta el año 2141 que termine de crearse, ya que a medida que pasa el tiempo la dificultad de minado aumenta y la recompensa entregada disminuye.

Mientras menor sea el costo de la energía eléctrica, mayor será la rentabilidad del minado.

Una vez recibida la recompensa, los beneficiarios pueden elegir entre quedarse los Bitcoin y/o acudir a los distintos mercados existentes para venderlos. Es a través de esta vía que cualquiera que desee comprar Bitcoin puede hacerlo, sin necesidad de minar.

De resto, las transferencias de cualquier valor en Bitcoin pueden ser realizadas persona a persona (P2P) sin necesidad de ser autorizadas por nadie más que el propio emisor. Esto, siempre que la transferencia se emita desde un monedero electrónico independiente y no desde una casa de criptomonedas centralizada.

Todas las transacciones que se realizan en la red Bitcoin, deben ser validadas antes de poder ser guardadas en el libro mayor.

Esta labor de validación es llevada a cabo por unos mineros, que independientemente del tipo de minado que apliquen, siempre deben trabajar bajo el concepto de prueba de trabajo (POW). Esto implica que deben entregar energía eléctrica a la red para poder participar en el proceso de validación.

El protocolo Bitcoin establece que cada diez (10) minutos el minero que encuentre la solución del próximo bloque de la cadena, será el ganador. Actualmente y hasta que la cadena llegue al bloque # 630.000 la recompensa será de BTC 12,5. Después de allí, se reducirá a BTC 6,25 y así permanecerá hasta que se genere el último Bitcoin.

Se debe tomar en cuenta que las probabilidades de que un minero encuentre un bloque por cuenta propia, son mínimas. Por lo que existen unas “asociaciones de mineros” llamadas piscinas (pools), mediante las cuales los mineros trabajan en conjunto para encontrar el bloque más largo y en caso favorable, la recompensa es repartida proporcionalmente de acuerdo a la cantidad de energía eléctrica que cada minero haya aportado para la victoria.